Ecología y efectos medioambientales

Reciclaje y economía circular

Desde hace más de 25 años, los empleados de ALPLA nos esforzamos a fondo en el reciclaje de plásticos y en el procesamiento de estos materiales para fabricar nuevos envases.

Consideramos el reciclaje como una rama floreciente de la economía con efectos positivos en el medioambiente y en el futuro de nuestro sector. El reciclaje dota de valor a los plásticos usados. Este permite la inversión en sistemas de recogida y en el desarrollo de tecnologías de reciclado.

La economía circular es una parte importante de nuestra estrategia de sostenibilidad desde hace muchos años. ALPLA apoya siempre la circulación de materiales según el principio “bottle-to-bottle”. Nuestro objetivo es fabricar botellas nuevas a partir de botellas usadas. El llamado downcycling se debe impedir en la medida de lo posible, incluso aunque pudiera ser necesario en parte debido a un alto índice de reutilización.

Excelente análisis del ciclo de vida

Los plásticos reciclados son materiales de alta calidad y una excelente alternativa a materiales nuevos. Su uso protege los combustibles fósiles y reduce las emisiones de CO2. El regranulado de PET extraído de botellas de bebida posconsumo en la planta de reciclaje PET Recycling Team (Wöllersdorf/Austria) solo genera una décima parte de las emisiones de gases con efecto invernadero de materiales nuevos, según indica un estudio del año 2018. En nuestra planta de reciclaje de Wöllersdorf, la huella climática de un kilo de PET reciclado (rPET) es de tan solo 0,21 kg de equivalente de CO2 (según balance de CO2 de C7-Consult), en comparación con los 2,19* kg de equivalente de CO2 de los materiales nuevos (*según Plastics Europe 2017).

Plantas propias de reciclaje de PET

ALPLA lleva sus propias plantas de reciclaje: por un lado, la filial 100 % de ALPLA PET Recycling Team en Austria y Polonia; por otro, dentro de una filial conjunta en México y una colaboración en Alemania. La capacidad anual de estas plantas ronda las 50 000 toneladas de rPET apto para alimentos y 20 000 toneladas de láminas no aptas para alimentos. En total, estas plantas contribuyen al reciclaje de cerca de 100 000 toneladas de botellas de PET al año.

Todas las plantas de reciclaje de nuestra propiedad funcionarán con energía 100 % renovable para 2019.

Colaboración con Fromm

A principios de julio de 2018, ALPLA anunció su colaboración con el grupo suizo Fromm en el ámbito del reciclaje de PET. Las plantas de reciclaje de ambas empresas —PET Recycling Team en Austria y Polonia, y Texplast en Alemania— colaboran desde entonces y garantizan, de este modo, el suministro de materia prima de sus propios centros de producción. También se pretende seguir mejorando los ya altos índices de reciclaje en el caso del PET, así como reducir significativamente las emisiones de CO2 mediante la optimización de los recorridos de transporte. Los socios también podrán disfrutar de otras ventajas, por ejemplo, un acceso más fácil a los mercados de los países correspondientes.
A principios de 2019, los socios anunciaron la fundación de una filial conjunta. Esta filial, llamada PET Recycling Team Wolfen, se dedica al aprovechamiento de los desechos de PET procedentes de las bolsas de basura amarilla de Alemania.

Conseguir que el porcentaje de PET reciclado (rPET) represente un 23,5 % del material de PET convertido para 2022. Conseguir que el porcentaje de HDPE reciclado (rHDPE) represente un 9,9 % del material de HDPE convertido para 2022.

Objetivos para 2025

En octubre de 2018, ALPLA firmó el Global Commitment de la New Plastics Economy. Siguiendo esta iniciativa de la Ellen MacArthur Foundation, ALPLA se ha comprometido a cumplir objetivos concretos para 2025:

 

  • Todas las soluciones de envasado deben ser cien por cien reciclables.
  • El porcentaje de los materiales de reciclaje posconsumo procesados debe aumentar hasta suponer un 25 % del consumo total de material.
  • Para ampliar las actividades de reciclaje se cuenta con 50 millones de euros.
  • ALPLA presentará, como mínimo, tres soluciones de envasado al año que sean especialmente ligeras y que reduzcan el consumo de material.
  • Todos los envases seguirán estando completamente libres de PVC.

Numerosos retos

En los últimos años, las condiciones marco para el reciclaje de plástico han sido complicadas con frecuencia. Esto se debe a los más diversos factores: la bajada de los precios de crudo han sometido el precio del plástico reciclado a una enorme presión. La demanda también ha crecido considerablemente en 2018 debido a las nuevas regulaciones legales, como el paquete de economía circular de la Unión Europea. «La sostenibilidad se ha convertido en un valor indispensable, y los consumidores cada vez están más concienciados para utilizar soluciones de envasado sostenibles. El uso de material reciclado ha dejado de ser un mero factor que aumenta los precios», afirma Georg Lässer, jefe de reciclaje de ALPLA.

Disponibilidad de material posconsumo

Según las estimaciones del sector, la demanda de plásticos reciclados se multiplicará para 2030. Es una tendencia que ya se nota en nuestras plantas de reciclaje. «En las compras, cada vez nos resulta más difícil conseguir suficientes materiales de buena calidad. Los precios han subido considerablemente desde 2017», confirma Georg Lässer. La disponibilidad de material posconsumo se convierte, pues, en un punto clave para el sector del reciclaje. Las grandes cantidades producidas de lámina plástica y envoltorios plásticos absorben una gran parte de las láminas de rPET disponibles en el mercado. Por el contrario, los índices de recogida de envases de plástico se estancan, también en Europa. En nuestra opinión, deberían ampliarse tanto las medidas de información al consumidor final como los sistemas de recogida de residuos. Se necesitan normas de reciclaje unitarias a nivel legal y de calidad, con controles incluidos, para poder diseñar la estrategia de reciclaje a largo plazo.

Reciclados de HDPE

La reutilización de otros plásticos como el HDPE sigue siendo bastante más compleja y difícil que la del PET. Si nuestros clientes lo desean, podemos comprar y tratar estos materiales. En ALPLA apoyamos totalmente iniciativas de reciclaje y celebramos cada vez que podemos aplicar estos proyectos para nuestros clientes. Todavía dependemos del efecto ejemplar de empresas con visión de futuro y de consumidores concienciados sobre el medioambiente. Los plásticos reciclados no deben utilizarse para fabricar envases únicamente por su precio.

Si no es posible reutilizar materiales (recogida y reciclaje), los envases usados deberán utilizarse, como mínimo, para generar calor. De este modo, el valor calórico de los desechos de plástico puede utilizarse para calefacción o corriente eléctrica. Descargar los desechos en vertederos y, especialmente, tirarlos sin ningún tipo de miramiento son las peores formas de eliminación de residuos. Por este motivo, también apoyamos a organizaciones privadas de recogida de basura, por ejemplo, en Polonia, con el fin de facilitar mejoras en el ámbito de la gestión de residuos.